martes, 15 de febrero de 2011

CRISIS DE PÁNICO

 Es un trastorno de ansiedad que consiste en el miedo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.  Este ataque surge a raíz de estar muy activado emocionalmente, ya sea por alegría, estrés, tristeza, enfado o preocupación, sin importar si se está en una situación donde la persona se sienta segura.

En psiquiatría, se refiere a una sensación morbosa de angustia o miedo. A reacciones mentales moralmente insanas en la persona como por ejemplo una obsesión por la muerte,  como ir a los lugares donde no se puede recibir ayuda, el miedo a vivir una crisis, a desmayarse, a sufrir un infarto, a perder el control, a hacer el ridículo, etc. Por temor a sufrir una crisis de pánico. O lo que es lo mismo a sentir un  miedo extremado o terror producido por la amenaza de un peligro inminente.

TRATAMIENTO
El tratamiento es una terapia cognitiva- conductual
El tratamiento consta de 3 pasos:
1.    Reeducar a la persona que sufre de crisis de pánico con teoría y conocimientos sobre el tema.
2.    Aprender a eliminar tensión de su cuerpo, con ligeros ejercicios de respiración y relajación.
3.    Enfrentar cara a cara a su temor.

1.    INFORMACIÓN
¿Qué es una crisis de pánico?
Un ataque que surge a raíz de estar una persona, activado emocionalmente, ya sea por alegría, estrés, tristeza, enfado o preocupación, El trastorno se genera por alguna experiencia negativa por parte de la persona.
¿Por qué se sufre de taquicardias en una crisis de pánico?
·       taquicardia (latidos rápidos del corazón)
Aparece el miedo a tener un ataque al corazón: Aparece en su cerebro la creencia de que van a morir de un infarto. El estrés por sí solo no causa accidentes cardíacos, lo que sucede en realidad,  es que aparece una subida brusca en la tasa cardíaca para enviar más oxígeno a los tejidos y músculos del cuerpo, ya que nuestro organismo se prepara para correr o luchar. Se está entrenando al corazón.

¿Por qué la sensación de asfixia?

·       dificultad de respirar (Ahogo o falta de aire)
Aparece el miedo a ahogarse o asfixiarse: El cuerpo de una persona que sufre una crisis de pánico reacciona en respuesta a la ansiedad del momento, enviando una cantidad de oxígeno a los pulmones superior al normal, luego la respiración se hace más rápida y profunda una “hiperventilación”, prepararla para  el caso que necesitara luchar o correr, por lo tanto es opuesto a lo que siente la persona en el momento de crisis, el estar asfixiándose o falta de aire.
Para esta situación puntual, la persona debe dominar técnicas de relajación y respiración.

¿En una crisis de pánico por qué  las piernas parecen no poder sostener al cuerpo?

·       Mareos, Vértigos, Piernas débiles.
Miedo a desmayarse: En una crisis de pánico, el corazón late con mayor fuerza y aumenta la presión, la sangre llega con más fuerza a nuestro cerebro, con lo cual es muy difícil desmayarse en ese estado.
 Este miedo es muy habitual para quienes notan sensaciones de mareo, vértigo, debilidad o piernas flojas. Su temor es el de un inminente desvanecimiento o pérdida de la conciencia en pleno ataque de pánico.

¿Una persona con crisis de pánico es un esquizofrénico?

·       "ver lucecitas", sensación de irrealidad, o pensamientos acelerados de querer escapar.
Miedo a perder el control o volverse loco: En una crisis de pánico el organismo se prepara para el peligro inminente, en reacción de sobrevivencia, luego el cuerpo aumenta el campo visual, dilatando las pupilas para el mejor alcance del enemigo. La persona afectada por crisis de pánico, no tiene un enemigo real frente si y además puede haber demasiada luz ambiental para unas pupilas dilatadas,  aparece como resultado de notar anomalías en la visión, como unas lucecitas vagas y se cree que está perdiendo el juicio.
La persona en esta situación, voluntaria y conscientemente, debe calmarse y buscar un lugar seguro (los músculos, harán lo que la persona ordene) y descansar.  El cuerpo responderá a la situación de calma.

¿Una crisis de pánico lleva a la muerte?

·       Miedo al miedo: Cuando se han sufrido otros ataques de pánico, la persona desarrolla otro miedo: el miedo a sufrir otro ataque.
El verdadero miedo es que el ataque siga y siga y no pare; agorafobia  crisis de pánico es el resultado de experiencias anteriores.
En esta situación se debe aprender a tener control, un ataque de pánico, (aún sin técnicas de control), solo durará unos minutos (de 10 a 30 minutos) luego finalizará. Es necesario que la persona, entienda que si que esta sufriendo de una crisis de pánico, el sistema nervioso autónomo (cerebro) que en esos momentos trabaja a alta intensidad se está activando el sistema simpático. Pero si ella  voluntaria y conscientemente, se controla y calma, también hará que se active el sistema parasimpático, es decir, el cuerpo internamente se equilibra.
La persona que sufre crisis de pánico, superará y frenará el problema con autocontrol.
Con la teoría expuesta la persona, consta de un análisis completo entendiendo el origen de la ansiedad, cómo surge, para qué sirve, cuáles son sus componentes, cómo se manifiesta y en qué nos beneficia, este deduce la razón del por qué su cuerpo reacciona de esa manera, y del por qué la mente le protege del supuesto peligro.
Ahora está preparado para lograr comprender que sus pensamientos automáticos son falsos, que no vendrá una catástrofe como creía desde un principio, que no sucederá alguna tragedia, y que podrá enfrentar una situación real que implique reto o un comportamiento distinto.

2.    EJERCICIOS DE RELAJACIÓN Y RESPIRACIÓN

Observar la propia respiración, sentir el propio ritmo e intervenir en ello, constituye el camino obligado para aliviar el estrés y tensiones, cambiar el humor, concentrarse mejor, dormir más y reducir la incidencia de las enfermedades y malos hábitos.

Iniciación a la práctica:

Ejercicio simple

Respiración calma

Sentado confortablemente, relajarse.

Expirar progresivamente y completamente, después dejar entrar el aire solo sin esfuerzo. Actuar como si fuera un cuenta-gotas.

Estar consciente del acto de respirar. Sentir el movimiento del abdomen, del diafragma y de las costillas en el tórax.

Realizar el ejercicio varias veces y relajarse hasta sentir una verdadera paz interior.

Ejercicio completo
• Para concentrarnos totalmente nos colocaremos con la espalda apoyada en el suelo, rodillas dobladas y separadas unos 20 cm.

• Toda la columna debe estar en contacto con el suelo. No debemos notar signos de tensión en el cuerpo.

• Colocaremos una mano sobre el tórax y otra sobre la parte baja del abdomen.

• Realizaremos unos suspiros voluntarios para predisponernos a un estado de relajación y concentración.

• Tomamos aire por la nariz y lo dirigimos a la parte más baja del tórax, notando como se separan las últimas costillas y se hincha el abdomen. Retenemos el aire 3 segundos, y comenzamos a soltarlo por la boca con los labios levemente cerrados, como si sopláramos suavemente.

• Repetimos, a nuestro ritmo y con tranquilidad, varios ciclos respiratorios durante un tiempo de unos 5-10 minutos. Si notamos sensación de ahogo o mareo, hay que adecuar la frecuencia respiratoria.

3.- ENFRENTAR CARA A CARA EL TEMOR

Cuando la persona ya aprendió que un ataque de pánico, son sólo miedos que su mente había creado y que en respuesta su cuerpo reacciona con síntomas necesarios para la sobrevivencia personal, al estar convencida, estará preparada para enfrentar cara a cara a su temor, afrontando sus pensamientos y sus sensaciones en la situación temida, y comprobando aún más que no hay peligro inminente que ponga en riesgo su vida.
Es importante que permanezca en tal situación tanto tiempo como lo necesite y lo soporte, para que poco a poco desaparezca el malestar y compruebe que las sensaciones son totalmente inocuas e innecesarias.
La persona sufriente de crisis de pánico, debe comprender que al evitar las situaciones parecidas, sólo estará desarrollando un mecanismo de aprendizaje que hace permanecer el problema.
Los primeros ensayos, pero sobre todo las exposiciones "in vivo" serán largas y duras. Por eso es importante que el paciente lo haga voluntariamente; de esta manera sentirá mayor satisfacción, alivio, desahogo y confianza, pero sobre todo capaz de hacerlo por sí mismo al sentirse una persona sana.
Al enfrentar cara a cara sus miedos, llegará un momento en que la situación no generara ningún tipo de ansiedad, y la terapia habrá funcionado.

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